Barajar y dar de nuevo
LA DESCOLONIZACIÓN PEDAGÓGICA (Conferencia del 15/5/09 en el ISAJ)

Por Carla Wainsztok (*)



La idea de esta charla- encuentro es conocer, pensar y apropiarse de las ideas de Arturo Jauretche. En primer lugar digo conocer, y lo menciono en este Instituto que lleva su nombre y esto no es menor. Es un gran homenaje para alguien que pensó en las colonizaciones culturales que un Instituto de Formación lleve su nombre.

Si ustedes revisan los nombres de los profesorados como los nombres de las calles, de los ferrocarriles, de las estaciones de subte suelen ser en general, nombres de sujetos que no pretendían emanciparnos sino todo lo contrario. Y ustedes saben que lo contrario de la emancipación es la colonización y dentro del campo pedagógico la antítesis de la emancipación es el embrutecimiento. Es decir no hay quietud, no hay un lugar estable o nos emancipamos o nos embrutecemos

Volvamos entonces a los nombres. Se trata, como diría Ricardo Rojas, de “una pedagogía de las estatuas”, el mármol, el bronce para los próceres liberales. Ustedes, y esto no es casual, llevan el nombre de alguien que discutió, debatió con las clases dominantes: la Sociedad Rural, los grupos económicos y dentro de ellos los medios de comunicación, nada muy distinto a la actual batalla cultural. A todos ellos los denominaba Los Profetas del Odio. Nombre que hoy les sigue quedando muy bien.

Entonces todo proyecto pedagógico es político, no existe la neutralidad. O formamos y nos formamos para la libertad, para la emancipación, para la Patria Grande o nos deformamos en pos de la tiranía del mercado y las clases dominantes.

Yo decía conocer la obra de Jauretche, pensar y apropiarnos, apropiar es hacer propia sus ideas y esto quiere decir no copiarlas o imitarlas sino pensar que sus ideas son herramientas para pensar hoy. Es cierto que algunas cosas no han cambiado mucho, pero no se trata de repetir sino de observar qué sucede en la actualidad y tomar algunas de sus herramientas.

Como ustedes saben la colonización es doble en América Latina, colonización económica y colonización cultural. Ser y tener. Nosotros somos seres sociales identificados, para decirlo en forma coloquial nos quitaron las cuentas y los cuentos.

Hoy yo me voy a referir a la colonización cultural y para ello son claves dos textos de Don Arturo, el ya mencionado Los Profetas del Odio y La Yapa, La Colonización Pedagógica y el Manual de Zonceras Argentinas. El primero Los Profetas… es de 1957, el mismo año que nace la carrera de Sociología de la UBA y este no es un dato menor porque Jauretche discute con el fundador de la carrera, Gino Germani. Por otro lado y más importante aún, a dos años del Golpe de 1955 que se llama a sí mismo Revolución Libertadora, más conocida entre los militantes peronistas como “La Fusiladora”. Entonces, recordemos el bombardeo a civiles en Playa de Mayo y los fusilamientos, de ahí el nombre de Fusiladora. Es de destacar también que Rodolfo Walsh describe los fusilamientos de José León Suárez en un escrito que hoy es parte de nuestra literatura: Operación Masacre, sino lo leyeron yo se los recomiendo.

El otro texto, el Manual de Zonceras Argentinas, es de 1968, el mismo año que otro gran pedagogo latinoamericano Paulo Freire publica Pedagogía del Oprimido.

Comencemos, entonces, por la colonización pedagógica. Este concepto lo va a retomar de Jorge Abelardo Ramos que distingue entre las naciones coloniales y las semicolonias. En las naciones coloniales hay presencia de fuerzas de ocupación extranjera, por ejemplo los países de Europa habían conquistado y colonizado África, pero también estoy pensando sobre la presencia norteamericana en Nuestra América, en especial en Centro América. En tanto son semicolonias aquellas que formalmente es decir en las leyes gozan de un status independiente, aquí en las semicolonias la colonización pedagógica es fundamental, de ahí que haya europeización y alienación en nuestra literatura, en el pensamiento filosófico, en el cuento, en el ensayo, en la pintura.

Yo les quiero contar lo que hago como estrategia didáctica en las clases de filosofía. En la primer clase siempre les pido a los estudiantes que me nombren filósofos y siempre son los mismos Aristóteles, Platón, Kant, Rousseau y entonces les pregunto, ¿En Argentina no hay filósofos?, ¿No hay filósofos en Bolivia, Uruguay, Paraguay? y claro el tema no es individual sino que tiene que ver con la formación, es decir nos formaron haciéndonos creer que no hay filosofía en Nuestra América. Lo mismo sucede con la sociología, en el caso de la historia se suele llamar y construir una historia liberal donde la figura central es Mitre.

Por el trabajo y el esfuerzo de muchos compañeros eso está cambiando, pero el tema sigue siendo ¿Dónde y cómo se forman los profesores de historia? Por eso la tarea de sus profesores es muy importante y además como nuestra historia no es la historia oficial, ellos se encuentran casi sin textos y formándose por fuera de la universidad, de los profesorados.

Esto ya lo sabía Jauretche y retomando las ideas del primer pedagogo nacional y popular que fue Taborda, señalaba que la enseñanza primaria no había estado dirigida a la formación de hombres sino de ciudadanos. No hombres para la patria sino ciudadanos para las instituciones. Y en relación a la universidad sostiene que en un país sin industria y sin producción diversificada, sobran los técnicos. Basta con unos doctores en ciencias económicas, abogados y una legión de educadores del coloniaje.

Educadores del coloniaje, aquí es donde nosotros en tanto profesores o futuros profesores debemos reflexionar. Educadores del coloniaje en los contenidos y en las formas de enseñar. Puesto que para mí forma y contenido van juntos. Hay una serie de preguntas que todo educador que desea no ser colonial se tiene que responder ¿Qué enseño? ¿Para qué enseño? ¿Para quiénes enseño? ¿Cómo enseño? Porque si uno no se hace estas preguntas copia a quienes lo formaron. Desde la primaria hasta los profesorados.

El trabajo de la docencia a diferencia de otros trabajos tiene la ventaja o la desventaja de que uno conoce de que se trata, ya que uno va a la escuela desde chiquito, el tema es de qué manera nos formaron y problematizar esa formación.

Jauretche sostiene que una Universidad Argentina, y yo agrego un profesorado argentino, no puede serlo sólo por su ubicación geográfica. El país necesita de una Universidad y un profesorado profundamente político.

Por otro lado no quiero dejar de mencionar que junto a este problema claramente pedagógico hay otro que es el de los medios de comunicación, alfabetizarse es hoy también saber leer, criticar el discurso de los medios. Afirma Jauretche “La prensa nos dice todo los días que su libertad es imprescindible (…) pero nos oculta que esta libertad es hipócrita y restrictiva ya que el libre acceso a las fuentes de información se condiciona a los intereses de los grupos dominantes que dan la versión y la difunden. Como se suele decir más que libertad de prensa es libertad de empresa”. Para las clases dominantes ¿Cuánto vale la vida de un profesor en Neuquén?, ¿Cuánto vale la vida de unos campesinos bolivianos?

Sarmiento estaba confundido porque solía afirmar que Facundo vive en la cultura, en el pueblo pero a mi me gusta decir que es Sarmiento con su discurso de civilización y barbarie quien está más presente que nunca y que hoy se disfrazan de democracia y libertad de prensa. Dicen democracia, república y nosotros tenemos que leer democracia formal, siempre recuerdo una pintada que apareció en diciembre del 2001 decía algo así, “Nos mean y los medios dicen llueve”. Hasta hace poco tiempo el figurón de los medios era Grondona, pero hoy existen varios que compiten por serlo. Hace unos días Tenembaum afirmó “en democracia somos todos ingenuos, nos creemos cualquier cosa”. Y entonces, Tenembaum, ¿En qué forma de gobierno no somos ingenuos? Tal vez usted este anhelando la hora de la espada, lo extraño es que usted había trabajado junto a las Abuelas de Plaza de Mayo pero en el medio se fue con una beca a estudiar al extranjero y luego se sacó otra beca esta vez con Lanata. Otro que pretende competir por el figurón del diario pero también del teatro de revistas, si no fuera que en el medio estamos en presencia de un proyecto de exclusión y uno de inclusión diría que Tenembaum y Lanata son comediantes.

La falsificación de la historia y el presente es un modo de hacer política de la historia y prestigiar políticas y políticos pasados es un modo de desprestigiar políticas y políticos presentes.

No darse cuenta es cosa de zonzos, y aquí aparece el segundo texto de Jauretche el Manual de Zonceras. Jauretche nos dice que nos quieren azonzar, Don Arturo dice “No es que yo sea vivo sino apenas un avivado” y que fue a través de la experiencia que fue descubriendo las zonceras dentro de él. El tema, dice Jauretche, es que no nos agarren descuidados por ello este es un manual de zonceras y no un catálogo. Ustedes saben que los primeros manuales venían con unas páginas en blanco para que el lector agregara nuevas zonceras, para hacer el catálogo entre todos.

Además, descubrir las zonceras que llevamos adentro es un acto de liberación: es como sacar un entripado valiéndose de un antiácido, pues hay cierta analogía entre la indigestión alimenticia y la intelectual. En esto Don Arturo no se equivocaba en nuestras escuelas y en nuestras universidades, casi no se puede crear o apropiar sino repetir los textos, tal vez por ello a los estudiantes correctos se les diga tragas. Y continuando con el tema de lo pedagógico Jauretche sostiene Las zonceras no se enseñan como una asignatura. Están dispersamente introducidas en todas y hay que ir entresacando

Se trata entonces de entresacar, desalojar, destronar, expulsar los conceptos, las creencias del discurso del Amo, las zonceras y como tarea nos queda formar y formarnos en una matriz de pensamiento nacional y popular. Los vientos que corren en América Latina nos acompañan. Hoy más que nunca las constituciones, no sólo como letra escrita son descolonizaciones.

(*) Socióloga (UBA)

 

 

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